El sistema utiliza una tecnología que mantiene el tapón de corcho en la botella, donde ha estado desde que se selló. Permite escanciar copas siempre que se desee y además,  el vino restante seguirá envejeciendo naturalmente sin oxidarse.

Coravin parece, a primera vista, un dispositivo futurista, mezcla de un sacacorchos y un pequeño y compacto inflador de bicicletas. Un nuevo” gadget” para los amantes del vino y sommeliers. Un invento que permite poder extraer vino sin tener que remover el corcho y por lo tanto, sin que entre oxígeno dentro de la botella.

La idea detrás de este producto es bastante simple (aunque innovadora). Para acceder al vino se inserta una aguja fina y hueca a través del tapón de corcho. La botella entonces es presurizada con argón, un gas que no tiene ningún efecto sobre el perfil gustativo del vino. A continuación, el vino fluye a través de la aguja y se vierte en la copa.

Al retirar la aguja del vino, este se vuelve a sellar, protegiendo el vino de la oxidación. Esto nos permite poder disfrutar el vino por copas, o incluso semanas o meses más tarde sin que se vea afectado el contenido de la botella.

Y cuáles son las ventajas que nos ofrece? Para los restaurants, permite poder ampliar la variedad de los vinos que pueden ofrecerse por copas. Para un usuario doméstico, la posibilidad de disfrutar de una copa de vino (siempre mejor en buena compañía) sin la “presión” de tener que abrir una botella entera que quizás no llegue a beberse completamente.

Coravin un gadget para amantes del vino bold magazine 2