Enoturismo: historia del pueblo

Nos remontamos al 930 cuando Sunyer I (hijo de Guifré el Pelós) ya habitaba el Castillo de Olèrdola y va a repoblar y agrandar su condado del Penedès. Para empezar la forestación a Viladellops se dan concesiones: los habitantes recién llegados estarían exentos de impuestos temporalmente.

Comienza un séquito generacional dedicado a la agricultura donde el entorno paisajístico cambia paulatinamente. En la montaña que mira al mar se pueden encontrar terrazas que habían sido trabajadas donde la encina tenía gran presencia. Los olivos milenarios desaparecieron en el incendio de la pirotecnia de 1994 . Actualmente sólo queda una.

Es durante desamortizaciones eclesiásticas donde por la falta de recursos, aumento de la deuda público, falta de recursos para las guerras cuando se venden las tierras a nobles que aprovechaban la ocasión para adquirir terrenos a buen precio. Viladellops pasa, entonces, a ser una propiedad privada. Y de unas manos a otras donde el padre del actual propietario inicia una tarea emprendedora para este núcleo pequeño en 1877: se construye la bodega.

Cataluña exportaba a Francia vino a granel debido a la falta de producción por la filoxera, que los dejó sin viñedos. Es pues una oportunidad de negocio que otros también aprovecharon.

Hanna Aran Jacobsen
Visitas y Enoturismo