Las primeras referencias escritas de elaboración de vinos para su comercialización en Finca Viladellops se remontan a finales del siglo XIX, más concretamente al año 1877, y se perpetúan de manera ininterrumpida hasta el 1980, año en qué se abandona esta actividad para reiniciarla a partir de 1999, coincidiéndo con la incorporación de la generación actual de la família Desvalls, con un nuevo proyecto de elaboración de vinos de calidad 100% Mediterráneos. Vinos que buscan transmitir la tipicidad a partir de la apuesta por las variedades autóctonas de la zona como base de sus vinos: Garnacha para vinos negros y Xarel·lo para blancos.