Libreta del enólogo: Importancia y función del tapón

Función del tapón

El tapón tiene el objetivo de conservar el vino en buen estado durante el almacenamiento del mismo, evita que penetre una cantidad de oxígeno inadecuada, la contaminación de agentes desagradables como mohos y bacterias y también evita la penetración de otras sustancias externas.

Tipos de Tapones

Corcho:

Tapón obtenido de la corteza del alcornoque. El árbol tarda 30-50 años en producir una corteza útil para la fabricación de tapones. Una vez extraída la corteza, se “pela”, tarda entre 8-10 años en genera una nueva corteza aprovechable. La corteza está formada por células muertas. El corcho es poroso a la vez que es impermeable a líquidos y la mayoría de los gases. Tiene gran resistencia a la humedad.

El principal enemigo del corcho es el TCA (2,4,6, tricloroanisol). Generado por ciertos hongos aporta al vino el negativo “gusto a corcho” (problema aromático y gustativo). En realidad si la corchera trabaja bien y nosotros tomamos las medidas adecuadas en la elaboración y conservación de los vinos el problema es prácticamente inexistente.

Otro problema del corcho es la generación de polvo e incluso pequeñas virutas, tanto al taponar como al extraerlo de la botella

Aunque es un producto heterogéneo, en la selección de los tapones por parte de los fabricantes, se busca la mayor uniformidad.

Clasificamos los tapones de corcho:

Natural: Fabricados en una pieza, uniformes, sin orificios. Ideales para conservación de vinos largo tiempo. Presentan el aspecto visual más perfecto, variable según calidades y en ellos está el tapón ideal para  todos los vinos, otra cosa es que el precio sea acorde a nuestra calidad de vino o nuestra capacidad económica.

Natural colmatado: Es un tapón natural con un número de poros o lenticelas tal, que obliga a cubrir o tapar estas grietas con polvo de corcho virgen. Se utilizan como cola algunos tipos de resina y caucho natural. Tiene un cierre muy similar al natural, un precio económico, pero una estética menos valorada. También se diferencian varias calidades. Menos calidad implica mayor superficie colmatada.

Técnicos: Se incluyen principalmente los aglomerados que contienen trozos de corcho, en diferentes tamaños según su clasificación, que están unidos por cola poliuretano generalmente. A su vez pueden llevar arandelas o discos de corcho natural en los extremos principalmente en la parte que estará en contacto con el vino. Así podemos tener: 1+1 (1 disco de corcho natural en cada uno de los extremos), 2+2 (2 discos en cada extremo), 2+0 (2 discos en sólo un extremo).

El corcho aglomerado asegura un cierre perfecto los primeros 12 meses, aumenta a 2 o 3 años en el tapón 1+1.

Sintéticos:

Se emplean polímeros sintéticos en su fabricación, polietileno expandido (inyectado) o extruido. Es una alternativa económica frente al tapón de corcho. Asegura un buen cierre durante el primer año. Se emplea la misma taponadora que con el corcho y el mismo tipo de botellas. Se evitan los problemas de TCA (tricloroanisoles). Dan gran homogeneidad en el lote de vinos embotellados.

Como aspectos negativos se ha de destacar que pasado ese primer año, evolucionan los vinos, existiendo una pérdida gradual del carácter frutal del vino y se incrementan los problemas de oxidación. Bajas calidades de este tipo de tapones llegan a señalar problemas de “gusto a plástico”. Estos tapones suele presentar más dificultades para su extracción de la botella, y a su vez, una vez extraído es difícil de colocar de nuevo en la misma.

La imagen siempre es discutida por los favorables o defensores  del tapón de corcho.

Se emplea básicamente en vinos jóvenes.

Rosca (Screw cap):

Es un tapón metálico (aluminio + plástico) con una junta elástica, y que tiene rosca. Hace las funciones de tapón y cápsula a la vez. La parte que toca el vino pude ser: corcho + plástico, corcho + aluminio o plástico + película de estaño.

Es una alternativa económica también respecto al corcho. Se eliminan los peligros de contaminación por TCA. Dan una gran homogeneidad al lote de vino. Tiene una fácil apertura y un posterior fácil cierre gracias a la rosca.

Por el contrario, como aspectos negativos: Volvemos a señalar la imagen, contraria a la que tienen los muchos adeptos al corcho. Es un tapón que cierra o hermetiza mucho. Reduce mucho los vinos que acusan la reducción y los defectos derivados del sulfídrico. Según algunos estudios se apunta a una mayor carga de gustos azufrados en los vinos cerrados con rosca.

Faltan estudios para demostrar la verdadera eficacia e inerticidad de este tipo de tapones en la crianza o conservación de vinos.

Carlos Nieto Pardal.
Enólogo Finca Viladellops