¿Qué es la poda de la vid?

Es una práctica cultural, de manejo de cultivo, que trata de suprimir total o parcialmente ciertos órganos de la cepa. Practicada en invierno y lógicamente sobre madera seca se denomina PODA DE INVIERNO.

¿Qué partes de la cepa suprimimos con la poda?

Se eliminan principalmente sarmientos, yemas y parcialmente trozos de brazos de la cepa.

¿Qué objetivos buscamos con la poda de invierno?

– Limitar el alargamiento de los sarmientos, mantenimiento de la forma o esqueleto de la cepa, para disminuir su envejecimiento y contener el desarrollo. Así facilitamos las operaciones de cultivo y hacemos más económica la explotación.
– Limitar el número de yemas, regularizando año tras año la producción y controlando el vigor de la planta. Podemos también, de esta forma, actuar sobre la cantidad y tamaño de los racimos, mejorando su maduración y su calidad final.
– Controlamos el vigor, influimos sobre la insolación y aireamiento de la planta, favoreciendo así la fotosíntesis y disminuyendo la aparición de enfermedades.
– Favorecemos el equilibrio biológico de la planta. Alargamos su vida útil.

¿Qué ocurriría si no podásemos?

La vid es una planta rastrera pero también con la capacidad de trepar sobre un tutor que la sujete. Evidentemente, sin el control de la poda, la cepa se extendería desordenadamente por el suelo y crearía una maraña de sarmientos donde la principal producción estaría en la formación de madera en contra de la producción de racimos fértiles. Además, la planta iría debilitándose cada vez más, agotándose en su único crecimiento en madera y por consiguiente acortándose su ciclo de vida.

Carlos Nieto Pardal.
Enólogo Finca Viladellops